Al final, mi ex me visitó. Luego de asegurarle que no pasaría nada (nunca más pasó nada entre nosotros luego que rompimos), que estaríamos en calidad de amigos. Él tenía miedo de verme, pero no sé por qué. Así que le prometí una mañana de amigos normales: ver tv, comida, hablar.
-Nosotros nunca hemos sido amigos normales- me dijo una vez, y es cierto.
Todo transcurrió normal. Hice panquecas de cambur, casi no comí yo, él se comió dos. Y luego nos echamos a ver tv. Yp haciendo zapping, nerviosa, y él cansado porque no había dormido nada.
Basta decir que siempre mentí, y que mis intenciones nunca fueron buenas. Quería tenerlo, no me importaba ser la otra. Me excitaba el hecho que quisiera a su novia y le fuera infiel conmigo.
Lo llevé a mi cuarto, para que durmiera, y al final terminamos los dos echados, hablando. Cada vez más cerca, cada vez sin miedo a tocarnos, hasta que nos besamos, y bueno...
Y salir de ese cuarto, mi cuarto -y la estúpida cama que siempre me va a recordar a èl y su olor, y su tacto- fue como borrar lo que pasó. Su frialdad me dejó perpleja. Dijo que esa era la primera yla última vez que iba a pasar eso.
-No entiendes que quiero a mi novia, y que ella me importa- me dijo más tarde.
Y me provocó gritarle, patearle las bolas, y verlo rogar como una nena. Pendejo, estúpido. ¿Por qué no lo dijiste antes?
Yo pensé que aún me quería, y que si me tocaba y me besaba, era porque sentía cosas por mí, y no que lo hacía por hacerlo nomás.
Felicito a los que son así de fríos, deberían meterse a la política.
He llorado en estos dos días más de lo que he llorado en un año. Y todo por mi culpa, por creer que él sentía algo por mí, por creerme inolvidable e insuperable. Qué estúpida, orgullosa e insegura.
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miércoles, 22 de febrero de 2012
domingo, 19 de febrero de 2012
Me faltan los gatos
Me estoy volviendo la solterona, LA solterona. Así mismo, viendo películas de Julia Roberts comiendo chocolates, llorando, con una chaqueta de mi papá.
Patética, les digo.
No es que me esté muriendo por tener un novio. Nunca he sido de esas chicas que están mal por no tener compañero/peoresnada/chofer. Siempre me he jactado de ser independiente, de no necesitar de nadie para seguir (excluyendo a mis papás, que me pagan mis estudios). Como sea.
Últimamente he añorado mucho eso. La complicidad, las gestos tiernos, la compañía, el sentirse protegido, los encuentros donde sólo domina la parte instintiva y primitiva del ser humano. Los labios contra labios, labios contra piel, piel contra piel, aliento contra piel.... Y todas esas cosas.
Anhelo mucho eso. Sobretodo la compañía de alguien con quien hablar de temas afines entre besos. Tal vez cocinar algo, una siesta obligatoria, leer algo de Allende recostada en su panza, hacerle cariñitos en la espalda, y molestarme porque me quita la sábana a veces.
Hablar de todo y nada mientras fumamos, su risa de niño. Sus ojos oscuros....
¿Y a quien quiero engañar?
Lo extraño a él, a mi ex. Quien está felizmente con otra, probablemente tirando como conejos. Ash, malditos.
He llegado al punto de pensar que cualquier relación me vendría bien.
Porque prefiero sentir cualquier cosa a no sentir. Porque no sentir es como estar muerta.
Patética, les digo.
No es que me esté muriendo por tener un novio. Nunca he sido de esas chicas que están mal por no tener compañero/peoresnada/chofer. Siempre me he jactado de ser independiente, de no necesitar de nadie para seguir (excluyendo a mis papás, que me pagan mis estudios). Como sea.
Últimamente he añorado mucho eso. La complicidad, las gestos tiernos, la compañía, el sentirse protegido, los encuentros donde sólo domina la parte instintiva y primitiva del ser humano. Los labios contra labios, labios contra piel, piel contra piel, aliento contra piel.... Y todas esas cosas.
Anhelo mucho eso. Sobretodo la compañía de alguien con quien hablar de temas afines entre besos. Tal vez cocinar algo, una siesta obligatoria, leer algo de Allende recostada en su panza, hacerle cariñitos en la espalda, y molestarme porque me quita la sábana a veces.
Hablar de todo y nada mientras fumamos, su risa de niño. Sus ojos oscuros....
¿Y a quien quiero engañar?
Lo extraño a él, a mi ex. Quien está felizmente con otra, probablemente tirando como conejos. Ash, malditos.
He llegado al punto de pensar que cualquier relación me vendría bien.
Porque prefiero sentir cualquier cosa a no sentir. Porque no sentir es como estar muerta.
sábado, 3 de septiembre de 2011
No es, pero se parece a veces.
No sé por qué últimamente me ha dado por escribir cosas relacionadas con el amor. El puto amor.
No soy romántica… O tal vez si, pero no lo demuestro.
Este post no es para hablar del amor en si… Sino de lo que está cerca de él, o así parece.
Como escribí antes, nunca me he enamorado. Si he querido a chicos, pero tampoco tanto. Y más que querer, era esa necesidad de tenerlos a mi lado porque… si. No había otra razón. No los amaba, pero los necesitaba ahí. ¿Egoísmo? Puede ser. ¿Egocentrismo? No digo que no.
No era amor… Era necesidad de sentirme importante. Y más de una vez, herí a más de uno sólo por el placer egoísta de saber hasta que punto puedo llegar a influenciar en una persona; hasta que punto pueden aguantar ellos por su supuesto amor. Suena mal, pero así lo sentía. Rechazarlos, para luego llamarlos y ver que ahí estaban para mí era algo que me hacía sentir segura.
Mi ex, por ejemplo…. Pobre chico. Vivió conmigo mis peores momentos mientras que yo lo trataba de la patada. Era estúpida y sumamente insegura. Y necesitaba demostrarme que por más mal que hiciera las cosas había alguien que me quería así. Hasta que me cansé de sentirme culpable (o me aterré porque no quería enamorarme, porque sabía que él valía la pena), y rompimos. Y creo que si pudiese retroceder el tiempo, lo trataría como se lo merecía. Le diría lo que callé en ese momento, y le daría los besos que me aguanté.
No entiendo a veces como las personas no nos conformamos y disfrutamos con las cosas buenas que nos pasan. Es como si nuestro equilibrio no estuviese bien si no estamos a veces mal. Creo, como buen cliché, que necesitamos perder, una y otra y otra y otra vez para saber lo que queremos y darle el valor a las cosas.
Y así. Me voy a dormir que ya me están dando ganas de escuchar Camila con este tema, ay :(
jueves, 2 de junio de 2011
Estos niños de hoy...
En estos días me pasó algo gracioso. Estaba en la parada del bus, tomándome una malta de lata. Al lado mío estaba una señora con su hijo como de cinco años. Hubo un momento en que me distraje y por alguna razón, baje la mano de la lata de malta, y cuando bajo la mirada ¡El niño se bebía mi malta! No fue que me la quitó, sólo puso su boquita en el pitillo (pajilla), y succionó, y succionó, y succionó. ¡Que descarado el sute ese!
Yo no dije nada. Primero, porque es sólo un niño, y la cosa fue inocente. Segundo, detesto los escándalos. Tercero, soy una pendeja. Cuarto, Está su mamá ahí, es ella quien tiene que llamarle la atención.
Cuando la señora se dio cuenta, se echó a reír. Y yo también, fue gracioso. Luego, la tipa medio regañó al pequeño (ay no, fulanito, eso no se haceee). Y el niño ni se avergonzó. Yo le pregunté si quería más, porque ya con baba de niño pues yo no quería la bebida. Y el carajito se bebió el resto como si nada. La señora se rió, me agradeció y se fue.
Oigan, si hubiese sido un hijo mío, le doy su pellizco. ¿Qué educación es esa? ¿Luego que será? ¿Le agarrará el tetero a una bebé indefensa? ¿Su pancito a una anciana? NO. He visto al encantador de perros, y a los niños NO SE LES EDUCA ASÍ.
En mis tiempos, yo no era así. De hecho, mis papás me llevaban a sus clases (si, mis papás me tuvieron siendo estudiantes. Si, se comieron el pastel antes) porque me portaba excelente en cualquier lugar.
Se preguntarán ahora cual fue su formula mágica para haber tenido una hija tan perfecta (hasta los 12, ahí me perdí). Si, eso. Regaños y una que otra nalgada. Siempre fui de naturaleza tranquila, pero ya saben, niño es niño.
A mi me pegaron, pero supongo que a la mayoría de mi época también. Claro, lo bueno es que mis papás (o mi mamá, porque mi papá nunca JAMÁS me pegó) no eran unos bárbaros brutos que golpean sin medir ni donde. A mi me daban nalgadas y de vez en cuando un manotón en el brazo.
Como sea.
Recordar eso, no me da rencor. Ni estoy traumada. Ni nada. De hecho, creo que de no haber sido por los castigos y las reprimendas, no fuese lo que soy hoy. Porque por cada castigo, había 4 refuerzos positivos cuando hacía las cosas bien. Y amor, y muestras de cariño, y valores. Sobretodo valores. Puedo decir que soy afortunadísima porque me tocaron buenos padres. Aunque no son perfectos, me educaron bien.
No les digo que ahora soy perfecta. Soy impulsiva, floja, cínica, grosera (de decir groserías), y otras cosas más. Pero soy respetuosa, amable, fiel, honesta, y a veces hasta obediente. ¡Eh, casi soy buena gente!
Ahora veo, por ejemplo, a mis primitos de 3,5 y hasta 8 años… Y… mmm… Bueno, no estoy segura. Sé que son niños, pero insisto que a veces les hace falta mano dura. Pero de es mano dura que no pega, ¿Se entiende?
No estoy de acuerdo ahora con la violencia. Pero hay formas de hacerlos aprender que está bien y que mal. Me choca ver a mi primita de 4 años llorar… no, llorar no, BERREAR, porque no le quise dar un vaso de vidrio porque es por su seguridad. ¿QUEJESO? Ahora lloran y patalean porque no se les da lo que piden.
O los regañan, pero luego como que se les olvida y les dan algo, como un premio. Y no sólo en mi familia los niños son malcriados y llorones (y bellos y cariñosos a veces, por eso los adoro), sino en muchas muchas más de lo que es admisible.
A veces no son niños, son pequeños monstruos destructores y gritones. A mi me gustan los niños, de hecho, me gusta para especializarme la pediatría… Pero hay unos que no son niños, son… feos, de comportamiento, digo. Y ya no les enseñan el respeto a los mayores, ni a los animales o a las cosas ajenas. Simplemente hacen lo que quieren “porque yo quiero”. Más de una vez les he metido un zape para que se comporten, y no me importa.
Y me da terror ver que se puedan convertir en esa gente que hace lo que le viene en gana sólo porque puede. Las cosas no son así. No puedes tomar lo que quieres sólo porque te provoca, no puedes tener todo porque se te antoja, no puedes tratar a la gente mal ni denigrarla porque no es como tú. Y a veces veo a estas niñas feas (que son bonitas) y que rechazan a las demás y son crueles y egoístas, y lo que me provoca es meterla en “la caja de la vergüenza” por días. ¿Esas son las futuras Reginas Georges (Mean Girls, para los que no recuerdan) del mundo?
Cuando tenga hijos…. Yo se los daré a mi mamá para que me los eduque. Así sé que aunque no serán perfectos, al menos aprenderán a ser ciudadanos más o menos responsables como ella. Y si tienen, al menos, el 30% de su coraje, de su creatividad, inteligencia; más el 40% de la humanidad, bondad, calidez, y honradez de mi papá, serán una buena inversión, ¿no?
Oigan, no se los daré a mi mamá, es broma. Bueno, no todo el tiempo los tendrá ella. A veces yo también.
En fin. Y ustedes, que opinan?
lunes, 25 de abril de 2011
Contando horas
... Para que? Ni yo misma lo sé. Sólo quise ponerle así a la entrada.
He dejado el blog abandonado porque... Ashfg, a nadie le importa.
A pesar de que tengo 20, me di cuenta de que sigo viéndome como una niña. Me da pánico crecer, como muchos. Y como muchos (casi hasta hacerse cliché), me aterra enamorarme. Curiosamente, creo que no me da miedo salir herida. Simplemente me da miedo depender y necesitar a alguien, siendo yo tan creída y autosuficiente. Me aterra extrañar a alguien.
Por eso, he rechazado cuanta oferta de relación seria que se me presenta, a pesar de que quiero querer. De verdad. Y no entiendo el por qué de mi miedo si yo también quiero amar. Y tengo derecho, tampoco es que el karma me tenga puesto el ojo, creo yo. Pero esto no tiene que ver con karma.
Desde hace un par de meses, me veo con alguien. Tranquilos, no me voy a poner a describir sus ojos, o su cuerpo. Sólo sé que lo más sexy que tiene es su cerebro. Aunque a veces sea algo existencialista... Pero siempre me gustaron las causas medio perdidas, que se le hace. ¿Masoquista yo?, no digo que no.
El hecho es, que desde el principio le dejé las cosas en claro: Nada serio. Ninguna regla. Lo que se diera... Pero nada serio.
¿Lo bueno? Besa genial, y sus manos hacen marav... ejem, ejem. Lo bueno es que como no somos novios, y ni siquiera estamos saliendo, cada quien hace lo que le venga en gana y no tiene que rendir cuentas. Somos free, yupi. Él me ha hecho olvidar casi por completo ese amor tóxico y no correspondido del que estuve prendada como garrapata un año (Esta parte me asusta).
¿ Lo malo? Descubrí que soy unaloca celosa (que lo oculte no le quita lo grave). Me molesta cuando me dice que va a salir con alguna amiga, o me pongo toda friki cuando no responde los mensajes, y a veces quiero saber todo el tiempo lo que hace. ¿Quien se iba a imaginar que alguien tan dulce como yo iba a tener esa vena obsesiva?
¿Lo feo? Vivimos a una hora de distancia, y es una relación clandestina porque es amigo de un familiar. No, no es el mismo del post pasado... Pero estos dos también son amigos. (juro que no fue premeditado, las cosas se dieron... Maldito twitter).
Pensándolo bien, lo de clandestino es divertido.
Como sea, a pesar de que las cosas entre nosotros están "claras", y tenemos presente que todo es casual, me conozco. No me enrollo con cualquiera. Me tiene que gustar muchísimo, aunque no lo admita. Ojalá pudiera estar segura de que las cosas se van a quedar en el rango de lo casual, pero no lo sé.
Una fantasía que siempre tuve fue tener algo clandestino, muy "sólo físico" como para evitar complicaciones... pero que vá. No lo quiero... Pero alguien así es querible hasta para mi, que soy quisquillosísima.
Lo de enseriarse simplemente en este momento no está en mis planes. Quiero enfocarme en mis estudios. Además vivimos en ciudades distintas. Él trabaja, yo estudio y me la paso ocupada más tiempo del que puedo decir. Una relación de fin de semana no me gusta para mi. No creo en el amor a distancia.Y no, no son sólo excusas.
Pero me da miedo... ¿Y si él se cansa de esto? Sólo pensarlo me entristece más de lo que es sano.
El tiempo... El tiempo una verga. Ya veré que hago.
Y bueno, eso. Esto parece más una carta a una revista del corazón que otra cosa, pero es mi blog y escribo lo que quiera.
Un beso.
He dejado el blog abandonado porque... Ashfg, a nadie le importa.
A pesar de que tengo Por eso, he rechazado cuanta oferta de relación seria que se me presenta, a pesar de que quiero querer. De verdad. Y no entiendo el por qué de mi miedo si yo también quiero amar. Y tengo derecho, tampoco es que el karma me tenga puesto el ojo, creo yo. Pero esto no tiene que ver con karma.
Desde hace un par de meses, me veo con alguien. Tranquilos, no me voy a poner a describir sus ojos, o su cuerpo. Sólo sé que lo más sexy que tiene es su cerebro. Aunque a veces sea algo existencialista... Pero siempre me gustaron las causas medio perdidas, que se le hace. ¿Masoquista yo?, no digo que no.
El hecho es, que desde el principio le dejé las cosas en claro: Nada serio. Ninguna regla. Lo que se diera... Pero nada serio.
¿Lo bueno? Besa genial, y sus manos hacen marav... ejem, ejem. Lo bueno es que como no somos novios, y ni siquiera estamos saliendo, cada quien hace lo que le venga en gana y no tiene que rendir cuentas. Somos free, yupi. Él me ha hecho olvidar casi por completo ese amor tóxico y no correspondido del que estuve prendada como garrapata un año (Esta parte me asusta). ¿ Lo malo? Descubrí que soy una
¿Lo feo? Vivimos a una hora de distancia, y es una relación clandestina porque es amigo de un familiar. No, no es el mismo del post pasado... Pero estos dos también son amigos. (juro que no fue premeditado, las cosas se dieron... Maldito twitter).
Pensándolo bien, lo de clandestino es divertido.
Como sea, a pesar de que las cosas entre nosotros están "claras", y tenemos presente que todo es casual, me conozco. No me enrollo con cualquiera. Me tiene que gustar muchísimo, aunque no lo admita. Ojalá pudiera estar segura de que las cosas se van a quedar en el rango de lo casual, pero no lo sé.
Una fantasía que siempre tuve fue tener algo clandestino, muy "sólo físico" como para evitar complicaciones... pero que vá. No lo quiero... Pero alguien así es querible hasta para mi, que soy quisquillosísima.
Lo de enseriarse simplemente en este momento no está en mis planes. Quiero enfocarme en mis estudios. Además vivimos en ciudades distintas. Él trabaja, yo estudio y me la paso ocupada más tiempo del que puedo decir. Una relación de fin de semana no me gusta para mi. No creo en el amor a distancia.
Pero me da miedo... ¿Y si él se cansa de esto? Sólo pensarlo me entristece más de lo que es sano.
El tiempo... El tiempo una verga. Ya veré que hago.
Y bueno, eso. Esto parece más una carta a una revista del corazón que otra cosa, pero es mi blog y escribo lo que quiera.
Un beso.
lunes, 20 de diciembre de 2010
Estupideces del amor, o de lo que se le parece mucho.
Pasa que me harté.
O sea, ¿de verdad me van a corresponder cuando tenga 60 años y ya no pueda ir a la playa y correr sin que me falte el aire? ¿Hasta cuando esta sensación en el pecho de "no soy buena para nadie" va a estar? No quiero caer en autocompasión, pero estoy molesta, confundida y dolida.
Ayer, vi a Mario. Últimamente estoy sabiendo mucho de él porque lo tengo entre mis contactos de BB y cuando actualizo algo, me hablaba. Digo en pasado porque casi ya no lo hace. Como sea, hace 2 días me dijo para ir al cine, comer sushi y salir con otra gente. Yo bien, emocionada, aunque no fuéramos solos ni en plan de cita. Algo es algo, no? Algo, lo que sea, así sea migajas, es mejor que nada, no?
Bien. Fui con otras personas al lugar de encuentro. Él estaba con otra chica esperándonos ahí. No sé si eran algo, pero me dolió. ¿¿¿O sea, hasta cuando??? Al final, terminamos en casa de mi primo, viendo una mala película. Me ignoró prácticamente todo la noche, ni me veía.
Eso no hace mas que magullar mi ego, mi estima por mi misma... Y si hay algo en este mundo que odio, es eso. Que por un imbécil una deje de verse como es. Pero no lo puedo evitar, no dejo de preguntarme que de malo hay en mi que hace que no le guste a él.
Me molesta, conmigo, con él. Es la segunda vez que le digo a alguien que me gusta y salgo rebotada, rebotadísima. Es la segunda vez que expongo mis sentimientos y los dejan así, sin siquiera verlos. Estoy harta de quedarme yo, entre mis manos extendidas, y esperar, y esperar.
No quiero seguir sintiéndome así.
No quiero quererlo.
No quiero pensarlo.
Quiero olvidarlo.
¿Pero como hago? Cada vez que creo estar mejor, aparece, y me vuelvo blanda como una gelatina. Hace que me sienta mal, hace que me confunda.
Quiero, por una puta vez, querer a alguien que me corresponda.
Querer a alguien, a veces, simplemente APESTA. Porque cuando quieres, es como darle el control remoto de tus emociones, es como decir "te quiero, por eso, y aunque no lo quiera, puedes hacer con mis sentimientos lo que te venga en gana". Y yo no soy así, yo no me dejo pisar por hombres....
Pero él... El ha sido una maldición. No dejo de pensarlo, y de pensar "qué hubiera pasado si...". Y es estúpido, porque estoy segura que se acuerda de mi sólo cuando me tiene que saludar porque está con mi primo. Es estúpido, e ilógico.
Pero soy así a veces, estúpida e ilógica.
Asssssshhhhhhhhh!!!!!!! Odio estar así.
O sea, ¿de verdad me van a corresponder cuando tenga 60 años y ya no pueda ir a la playa y correr sin que me falte el aire? ¿Hasta cuando esta sensación en el pecho de "no soy buena para nadie" va a estar? No quiero caer en autocompasión, pero estoy molesta, confundida y dolida.
Ayer, vi a Mario. Últimamente estoy sabiendo mucho de él porque lo tengo entre mis contactos de BB y cuando actualizo algo, me hablaba. Digo en pasado porque casi ya no lo hace. Como sea, hace 2 días me dijo para ir al cine, comer sushi y salir con otra gente. Yo bien, emocionada, aunque no fuéramos solos ni en plan de cita. Algo es algo, no? Algo, lo que sea, así sea migajas, es mejor que nada, no?
Bien. Fui con otras personas al lugar de encuentro. Él estaba con otra chica esperándonos ahí. No sé si eran algo, pero me dolió. ¿¿¿O sea, hasta cuando??? Al final, terminamos en casa de mi primo, viendo una mala película. Me ignoró prácticamente todo la noche, ni me veía.
Eso no hace mas que magullar mi ego, mi estima por mi misma... Y si hay algo en este mundo que odio, es eso. Que por un imbécil una deje de verse como es. Pero no lo puedo evitar, no dejo de preguntarme que de malo hay en mi que hace que no le guste a él.
Me molesta, conmigo, con él. Es la segunda vez que le digo a alguien que me gusta y salgo rebotada, rebotadísima. Es la segunda vez que expongo mis sentimientos y los dejan así, sin siquiera verlos. Estoy harta de quedarme yo, entre mis manos extendidas, y esperar, y esperar.
No quiero seguir sintiéndome así.
No quiero quererlo.
No quiero pensarlo.
Quiero olvidarlo.
¿Pero como hago? Cada vez que creo estar mejor, aparece, y me vuelvo blanda como una gelatina. Hace que me sienta mal, hace que me confunda.
Quiero, por una puta vez, querer a alguien que me corresponda.
Querer a alguien, a veces, simplemente APESTA. Porque cuando quieres, es como darle el control remoto de tus emociones, es como decir "te quiero, por eso, y aunque no lo quiera, puedes hacer con mis sentimientos lo que te venga en gana". Y yo no soy así, yo no me dejo pisar por hombres....
Pero él... El ha sido una maldición. No dejo de pensarlo, y de pensar "qué hubiera pasado si...". Y es estúpido, porque estoy segura que se acuerda de mi sólo cuando me tiene que saludar porque está con mi primo. Es estúpido, e ilógico.
Pero soy así a veces, estúpida e ilógica.
Asssssshhhhhhhhh!!!!!!! Odio estar así.
sábado, 4 de diciembre de 2010
Mi papá, Mowgli.
Siempre me ha gustado pensar que mi papá es una especie de Mowgli moderno. Mis papás, son veterinarios, así que desde que tengo uso de razón, en mi casa hemos tenido toda clase de animales. Ok, no toda clase, pero hemos tenido peces, iguanas, tortugas, aves, perros, gatos, hamsters, e incluso tuve una vez un búho bebé que se había caído de su nido. Y desde siempre he sabido que mi papá tiene algo… un no-sé-qué que hace que los animales lo quieran. No, lo quieran no, LO AMEN.
Es algo extraño y maravilloso, pero animal que llega a mi casa, animal que se rinde al encanto de mi progenitor. Les cuento los ejemplos.
Simón era un lorito cara sucia como este,
que le regalaron a mi papá. A él siempre le han gustado las aves domésticas, pero a mi no porque prefiero verlas en el cielo y no en una triste jaula. Ajá, Simón, desde que llegó seguía a mi papá a donde quiera que éste fuera. Cuando mi papá llegaba del trabajo, el lorito trepaba por su pierna hasta su hombro y ahí le daba unos “besitos” en la oreja, o se la picaba con amor, como quieran llamarlo. Este loro, odiaba a mi mamá. En serio. La odiaba! Cuando mi mamá se acercaba a mi papá, el loro le volaba encima y la picaba. Era malo el pajarraco ese! A mi no me gustaba, no me quería a pesar que lo alimentaba, el muy ingrato. Simón un día voló muy alto y jamás regresó, snif.
que le regalaron a mi papá. A él siempre le han gustado las aves domésticas, pero a mi no porque prefiero verlas en el cielo y no en una triste jaula. Ajá, Simón, desde que llegó seguía a mi papá a donde quiera que éste fuera. Cuando mi papá llegaba del trabajo, el lorito trepaba por su pierna hasta su hombro y ahí le daba unos “besitos” en la oreja, o se la picaba con amor, como quieran llamarlo. Este loro, odiaba a mi mamá. En serio. La odiaba! Cuando mi mamá se acercaba a mi papá, el loro le volaba encima y la picaba. Era malo el pajarraco ese! A mi no me gustaba, no me quería a pesar que lo alimentaba, el muy ingrato. Simón un día voló muy alto y jamás regresó, snif.
Otro ejemplo, son otros loros, como este de la derecha.Quisimos ser regionalistas y le pusimos Churú y Merú, como la caída de agua. Estos si eran unas bestias y no daban besitos. Se limitaban a picar todo lo que pasase por el límite de su jaula; fuese pan, papaya o dedos cariñosos. Eran malos! A mi nunca me gustaron tampoco. Sin embargo, estos animales reconocían la voz de mi papá cuando éste llegaba a casa porque empezaban a chillar como locos. Y a lo único que respondían era cuando mi señor padre los llamaba. A pesar de lo salvaje que eran, volaban dócilmente hasta las manos abiertas de mi Mowgli.
El último ejemplo, es Honey, nuestra Doberman miniatura, una cuchitura como esta (pero mil veces mas linda: Tiene ya 6 años, y me la regalaron a miiiiiii… A la muy ingrata no le importó las noches que me desvelé dándole tetero, o cuando la acostaba a mi lado porque lloraba aún siendo una tierna cachorrita. Simplemente cuando conoció a mi papá, se olvidó de los demás. Ahora, parece la sombra de mi Mowgli. Cuando mi papá duerme en su cuarto por las tardes, ella hace lo mismo del otro lado de la puerta. Cuando mi papá está de viaje, se deprime. Emmmm, si, los perros se deprimen: no comen y duermen mucho, o se limitan a estar acostados sin hacer nada. Honey se ganó el amor de mis padres desde que llegó a mi casa. Mi mamá, que nunca ha pasado de acariciarles la cabecita a los perros, abraza a Honey y hasta le habla como bebé. A mí nunca me habló así, snif.
Ahora, no sé quien enamoró a quien. Si mi papá a Honey, o ella a nosotros, porque la verdad nunca he querido a un animalito tanto como a ella. Es chiquita y negrita, y sus ojos enormes me dan risa. Cuando estás solo, te acompaña, a menos que esté mi papá en casa que ahí si no tiene ojos para nadie más. Ella no resiste que alguno este sentado o en la compu porque ahí mismo empieza a gemir para que la suban a la piernas. Y cuando me duele el vientre y me siento con la cabeza entre las manos, ella pone su pequeña cabecita en mis piernas y me mira con esas metras de ojos, como diciéndome que no estoy sola. Parecerá loco, pero creo que lo único que le falta es hablar. A Honey le gusta jugar con piedras, buscar ratones, morder huesos, y comer maní. El único truco que pudo aprender fue a sentarse, y se lo enseñé yo... Tampoco eso lo recuerda cuando está mi papá, la malagradecida.
Todos los animales que llegan a mi casa, terminan comiendo, literalmente de la palma de la mano de mi papá. Es como si su voz los calmara, como si fuese un encantador de animales. Es increíble! Ojala yo heredara eso, pero no. Por lo menos los perros no me odian… Los caballos si… pero esa es otra historia.
Todavía no entiendo como hay gente que maltrate a los animales, si estos no hacen más que darte cariño y compañía cuando tú le das un mínimo gesto de amor. Recuerdo que cuando nuestra perra se hacía pipí o de la 2, teníamos que darle con un periódico para asustarla. En realidad, sólo la medio tocábamos porque nunca tuvimos corazón para pegarle. Aún así, luego de regañarla, tú la llamabas y ella iba solícita, con el poco rabo entre las patas. Ya va, a ella no le llega el rabo a las patas.
Como sea, siendo los gatos y perros animales tan nobles, veo injusto, monstruoso, bárbaro, bajo, despreciable y desalmado que alguien los lastime. Ellos no se pueden defender. De hecho, todos nosotros deberíamos ser sus voceros y parar el maltrato hacia ellos. Ni hablar de otras especies que están en peligro de extinción.
Viendo el daño que le hacemos al planeta y a los seres que habitan él, no veo por ninguna parte lo que nos hace superiores a otras razas.
Empecé hablando de mi papá y terminé hablando de esto… Pero no me importa, nunca está demás defender tus ideales, no?
Besos a todos! Y gracias por los comentarios!
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