jueves, 2 de junio de 2011

Estos niños de hoy...

En estos días me pasó algo gracioso. Estaba en la parada del bus, tomándome una malta de lata. Al lado mío estaba una señora con su hijo como de cinco años. Hubo un momento en que me distraje y por alguna razón, baje la mano de la lata de malta, y cuando bajo la mirada ¡El niño se bebía mi malta! No fue que me la quitó, sólo puso su boquita en el pitillo (pajilla), y succionó, y succionó, y succionó. ¡Que descarado el sute ese!

Yo no dije nada. Primero, porque es sólo un niño, y la cosa fue inocente. Segundo, detesto los escándalos. Tercero, soy una pendeja. Cuarto, Está su mamá ahí, es ella quien tiene que llamarle la atención. 

Cuando la señora se dio cuenta, se echó a reír. Y yo también, fue gracioso. Luego, la tipa medio regañó al pequeño (ay no, fulanito, eso no se haceee). Y el niño ni se avergonzó. Yo le pregunté si quería más, porque ya con baba de niño pues yo no quería la bebida. Y el carajito se bebió el resto como si nada. La señora se rió, me agradeció y se fue.

Oigan, si hubiese sido un hijo mío, le doy su pellizco. ¿Qué educación es esa? ¿Luego que será? ¿Le agarrará el tetero a una bebé indefensa? ¿Su pancito a una anciana? NO. He visto al encantador de perros, y a los niños NO SE LES EDUCA ASÍ.

En mis tiempos, yo no era así. De hecho, mis papás me llevaban a sus clases (si, mis papás me tuvieron siendo estudiantes. Si, se comieron el pastel antes) porque me portaba excelente en cualquier lugar.

Se preguntarán ahora cual fue su formula mágica para haber tenido una hija tan perfecta (hasta los 12, ahí me perdí). Si, eso. Regaños y una que otra nalgada. Siempre fui de naturaleza tranquila, pero ya saben, niño es niño.

A mi me pegaron, pero supongo que a la mayoría de mi época también. Claro, lo bueno es que mis papás (o mi mamá, porque mi papá nunca JAMÁS me pegó) no eran unos bárbaros brutos que golpean sin medir ni donde. A mi me daban nalgadas y de vez en cuando un manotón en el  brazo. 

Como sea.

Recordar eso, no me da rencor. Ni estoy traumada. Ni nada. De hecho, creo que de no haber sido por los castigos y las reprimendas, no fuese lo que soy hoy. Porque por cada castigo, había 4 refuerzos positivos cuando hacía las cosas bien. Y amor, y muestras de cariño, y valores. Sobretodo valoresPuedo decir que soy afortunadísima porque me tocaron buenos padres. Aunque no son perfectos, me educaron bien.

No les digo que ahora soy perfecta. Soy  impulsiva, floja, cínica, grosera (de decir groserías), y otras cosas más. Pero soy respetuosa, amable, fiel, honesta, y a veces hasta obediente. ¡Eh, casi soy buena gente!

Ahora veo, por ejemplo, a mis primitos de 3,5 y hasta 8 años… Y… mmm… Bueno, no estoy segura. Sé que son niños, pero insisto que a veces les hace falta mano dura. Pero de es mano dura que no pega, ¿Se entiende?

No estoy de acuerdo ahora con la violencia. Pero hay formas de hacerlos aprender que está bien y que mal. Me choca ver a mi primita de 4 años llorar… no, llorar no, BERREAR, porque no le quise dar un vaso de vidrio porque es por su seguridad. ¿QUEJESO? Ahora lloran y patalean porque no se les da lo que piden.

O los regañan, pero luego como que se les olvida y les dan algo, como un premio. Y no sólo en mi familia los niños son malcriados y llorones (y bellos y cariñosos a veces, por eso los adoro), sino en muchas muchas más de lo que es admisible.

A veces no son niños, son pequeños monstruos destructores y gritones. A mi me gustan los niños, de hecho, me gusta para especializarme la pediatría… Pero hay unos que no son niños, son… feos, de comportamiento, digo. Y ya no les enseñan el respeto a los mayores, ni a los animales o a las cosas ajenas. Simplemente hacen lo que quieren “porque yo quiero”. Más de una vez les he metido un zape para que se comporten, y no me importa.

Y me da terror ver que se puedan convertir en esa gente que hace lo que le viene en gana sólo porque puede. Las cosas no son así. No puedes tomar lo que quieres sólo porque te provoca, no puedes tener todo porque se te antoja, no puedes tratar a la gente mal ni denigrarla porque no es como tú. Y a veces veo a estas niñas feas (que son bonitas) y que rechazan a las demás y son crueles y egoístas, y lo que me provoca es meterla en “la caja de la vergüenza” por días. ¿Esas son las futuras Reginas Georges (Mean Girls, para los que no recuerdan) del mundo?

Cuando tenga hijos…. Yo se los daré a mi mamá para que me los eduque.  Así sé que aunque no serán perfectos, al menos aprenderán a ser ciudadanos más o menos responsables como ella. Y si tienen, al menos, el 30% de su coraje, de su creatividad, inteligencia; más el 40% de la humanidad, bondad, calidez, y honradez de mi papá, serán una buena inversión, ¿no?

Oigan, no se los daré a mi mamá, es broma. Bueno,  no todo el tiempo los tendrá ella. A veces yo también.

En fin. Y ustedes, que opinan?

lunes, 25 de abril de 2011

Contando horas

... Para que? Ni yo misma lo sé. Sólo quise ponerle así a la entrada.


He dejado el blog abandonado porque... Ashfg, a nadie le importa. 


A pesar de que tengo 20, me di cuenta de que sigo viéndome como una niña. Me da pánico crecer, como muchos. Y como muchos (casi hasta hacerse cliché), me aterra enamorarme. Curiosamente, creo que no me da miedo salir herida. Simplemente me da miedo depender y necesitar a alguien, siendo yo tan creída y autosuficiente. Me aterra extrañar a alguien.






Por eso, he rechazado cuanta oferta de relación seria que se me presenta, a pesar de que quiero querer. De verdad. Y no entiendo el por qué de mi miedo si yo también quiero amar. Y tengo derecho, tampoco es que el karma me tenga puesto el ojo, creo yo. Pero esto no tiene que ver con karma. 


Desde hace un par de meses, me veo con alguien. Tranquilos, no me voy a poner a describir sus ojos, o su cuerpo. Sólo sé que lo más sexy que tiene es su cerebro. Aunque a veces sea algo existencialista... Pero siempre me gustaron las causas medio perdidas, que se le hace. ¿Masoquista yo?, no digo que no. 


El hecho es, que desde el principio le dejé las cosas en claro: Nada serio. Ninguna regla. Lo que se diera... Pero nada serio. 


¿Lo bueno? Besa genial, y sus manos hacen marav... ejem, ejem. Lo bueno es que como no somos novios, y ni siquiera estamos saliendo, cada quien hace lo que le venga en gana y no tiene que rendir cuentas. Somos free, yupi. Él me ha hecho olvidar casi por completo ese amor tóxico y no correspondido del que estuve prendada como garrapata un año (Esta parte me asusta). 


¿ Lo malo? Descubrí que soy una loca celosa (que lo oculte no le quita lo grave). Me molesta cuando me dice que va a salir con alguna amiga, o me pongo toda friki cuando no responde los mensajes, y a veces quiero saber todo el tiempo lo que hace. ¿Quien se iba a imaginar que alguien tan dulce como yo iba a tener esa vena obsesiva?


¿Lo feo? Vivimos a una hora de distancia, y es una relación clandestina porque es amigo de un familiar. No, no es el mismo del post pasado... Pero estos dos también son amigos. (juro que no fue premeditado, las cosas se dieron... Maldito twitter). 


Pensándolo bien, lo de clandestino es divertido.


Como sea, a pesar de que las cosas entre nosotros están "claras", y tenemos presente que todo es casual, me conozco. No me enrollo con cualquiera. Me tiene que gustar muchísimo, aunque no lo admita. Ojalá pudiera estar segura de que las cosas se van a quedar en el rango de lo casual, pero no lo sé. 


Una fantasía que siempre tuve fue tener algo clandestino, muy "sólo físico" como para evitar complicaciones... pero que vá. No lo quiero... Pero alguien así es querible hasta para mi, que soy quisquillosísima. 


Lo de enseriarse simplemente en este momento no está en mis planes. Quiero enfocarme en mis estudios. Además vivimos en ciudades distintas. Él trabaja, yo estudio y me la paso ocupada más tiempo del que puedo decir. Una relación de fin de semana no me gusta para mi. No creo en el amor a distancia. Y no, no son sólo excusas.

Pero me da miedo... ¿Y si él se cansa de esto? Sólo pensarlo me entristece más de lo que es sano


El tiempo... El tiempo una verga. Ya veré que hago.


Y bueno, eso. Esto parece más una carta a una revista del corazón que otra cosa, pero es mi blog y escribo lo que quiera. 


Un beso.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Estupideces del amor, o de lo que se le parece mucho.

Pasa que me harté. 


O sea, ¿de verdad me van a corresponder cuando tenga 60 años y ya no pueda ir a la playa y correr sin que me falte el aire? ¿Hasta cuando esta sensación en el pecho de "no soy buena para nadie" va a estar? No quiero caer en autocompasión, pero estoy molesta, confundida y dolida. 


Ayer, vi a Mario. Últimamente estoy sabiendo mucho de él porque lo tengo entre mis contactos de BB y cuando actualizo algo, me hablaba. Digo en pasado porque casi ya no lo hace. Como sea, hace 2 días me dijo para ir al cine, comer sushi y salir con otra gente. Yo bien, emocionada, aunque no fuéramos solos ni en plan de cita. Algo es algo, no? Algo, lo que sea, así sea migajas, es mejor que nada, no? 


Bien. Fui con otras personas al lugar de encuentro. Él estaba con otra chica esperándonos ahí. No sé si eran algo, pero me dolió. ¿¿¿O sea, hasta cuando??? Al final, terminamos en casa de mi primo, viendo una mala película. Me ignoró prácticamente todo la noche, ni me veía. 


Eso no hace mas que magullar mi ego, mi estima por mi misma... Y si hay algo en este mundo que odio, es eso. Que por un imbécil una deje de verse como es. Pero no lo puedo evitar, no dejo de preguntarme que de malo hay en mi que hace que no le guste a él. 


Me molesta, conmigo, con él. Es la segunda vez que le digo a alguien que me gusta y salgo rebotada, rebotadísima. Es la segunda vez que expongo mis sentimientos y los dejan así, sin siquiera verlos. Estoy harta de quedarme yo, entre mis manos extendidas, y esperar, y esperar.


No quiero seguir sintiéndome así.
No quiero quererlo.
No quiero pensarlo. 
Quiero olvidarlo. 


¿Pero como hago? Cada vez que creo estar mejor, aparece, y me vuelvo blanda como una gelatina. Hace que me sienta mal, hace que me confunda. 


Quiero, por una puta vez, querer a alguien que me corresponda. 


Querer a alguien, a veces, simplemente APESTA. Porque cuando quieres, es como darle el control remoto de tus emociones, es como decir "te quiero, por eso, y aunque no lo quiera, puedes hacer con mis sentimientos lo que te venga en gana". Y yo no soy así, yo no me dejo pisar por hombres....


Pero él... El ha sido una maldición. No dejo de pensarlo, y de pensar "qué hubiera pasado si...". Y es estúpido, porque estoy segura que se acuerda de mi sólo cuando me tiene que saludar porque está con mi primo. Es estúpido, e ilógico. 



Pero soy así a veces, estúpida e ilógica. 


Asssssshhhhhhhhh!!!!!!! Odio estar así. 

sábado, 4 de diciembre de 2010

Mi papá, Mowgli.


Siempre me ha gustado pensar que mi papá es una especie de Mowgli moderno. Mis papás, son veterinarios, así que desde que tengo uso de razón, en mi casa hemos tenido toda clase de animales. Ok, no toda clase, pero hemos tenido peces, iguanas, tortugas, aves, perros, gatos, hamsters, e incluso tuve una vez un búho bebé que se había caído de su nido. Y desde siempre he sabido que mi papá tiene algo… un no-sé-qué que hace que los animales lo quieran. No, lo quieran no, LO AMEN.

Es algo extraño y maravilloso, pero animal que llega a mi casa, animal que se rinde al encanto de mi progenitor. Les cuento los ejemplos.

Simón era un lorito cara sucia como este,
 que le regalaron a mi papá. A él siempre le han gustado las aves domésticas, pero a mi no porque prefiero verlas en el cielo y no en una triste jaula. Ajá, Simón, desde que llegó seguía a mi papá a donde quiera que éste fuera. Cuando mi papá llegaba del trabajo, el lorito trepaba por su pierna hasta su hombro y ahí le daba unos “besitos” en la oreja, o se la picaba con amor, como quieran llamarlo. Este loro, odiaba a mi mamá. En serio. La odiaba! Cuando mi mamá se acercaba a mi papá, el loro le volaba encima y la picaba. Era malo el pajarraco ese! A mi no me gustaba, no me quería a pesar que lo alimentaba, el muy ingrato. Simón un día voló muy alto y jamás regresó, snif.

Otro ejemplo, son otros loros, como este de la derecha.
Quisimos ser regionalistas y le pusimos Churú y Merú, como la caída de agua. Estos si eran unas bestias y no daban besitos. Se limitaban a picar todo lo que pasase por el límite de su jaula; fuese pan, papaya o dedos cariñosos. Eran malos! A mi nunca me gustaron tampoco. Sin embargo, estos animales reconocían la voz de mi papá cuando éste llegaba a casa porque empezaban a chillar como locos. Y a lo único que respondían era cuando mi señor padre los llamaba. A pesar de lo salvaje que eran, volaban dócilmente hasta las manos abiertas de mi Mowgli.

El último ejemplo, es Honey, nuestra Doberman miniatura, una cuchitura como esta (pero mil veces mas linda: Tiene ya 6 años, y me la regalaron a miiiiiii…  A la muy ingrata no le importó las noches que me desvelé dándole tetero, o cuando la acostaba a mi lado porque lloraba aún siendo una tierna cachorrita. Simplemente cuando conoció a mi papá, se olvidó de los demás. Ahora, parece la sombra de mi Mowgli. Cuando mi papá duerme en su cuarto por las tardes, ella hace lo mismo del otro lado de la puerta. Cuando mi papá está de viaje, se deprime. Emmmm, si, los perros se deprimen: no comen y duermen mucho, o se limitan a estar acostados sin hacer nada. Honey se ganó el amor de mis padres desde que llegó a mi casa.

Mi mamá, que nunca ha pasado de acariciarles la cabecita a los perros, abraza a Honey y hasta le habla como bebé. A mí nunca me habló así, snif.

Ahora, no sé quien enamoró a quien. Si mi papá a Honey, o ella a nosotros, porque la verdad nunca he querido a un animalito tanto como a ella. Es chiquita y negrita, y sus ojos enormes me dan risa. Cuando estás solo, te acompaña, a menos que esté mi papá en casa que ahí si no tiene ojos para nadie más. Ella no resiste que alguno este sentado o en la compu porque ahí mismo empieza a gemir para que la suban a la piernas. Y cuando me duele el vientre y me siento con la cabeza entre las manos, ella pone su pequeña cabecita en mis piernas y me mira con esas metras de ojos, como diciéndome que no estoy sola. Parecerá loco, pero creo que lo único que le falta es hablar. A Honey le gusta jugar con piedras, buscar ratones, morder huesos, y comer maní. El único truco que pudo aprender fue a sentarse, y se lo enseñé yo... Tampoco eso lo recuerda cuando está mi papá, la malagradecida.

Todos los animales que llegan a mi casa, terminan comiendo, literalmente de la palma de la mano de mi papá. Es como si su voz los calmara, como si fuese un encantador de animales. Es increíble! Ojala yo heredara eso, pero no. Por lo menos los perros no me odian… Los caballos si… pero esa es otra historia.

Todavía no entiendo como hay gente que maltrate a los animales, si estos no hacen más que darte cariño y compañía cuando tú le das un mínimo gesto de amor. Recuerdo que cuando nuestra perra se hacía pipí o de la 2, teníamos que darle con un periódico para asustarla. En realidad, sólo la medio tocábamos porque nunca tuvimos corazón para pegarle. Aún así, luego de regañarla, tú la llamabas y ella iba solícita, con el poco rabo entre las patas. Ya va, a ella no le llega el rabo a las patas.

Como sea, siendo los gatos y perros animales tan nobles, veo injusto, monstruoso, bárbaro, bajo, despreciable y desalmado que alguien los lastime. Ellos no se pueden defender. De hecho, todos nosotros deberíamos ser sus voceros y parar el maltrato hacia ellos. Ni hablar de otras especies que están en peligro de extinción.

Viendo el daño que le hacemos al planeta y a los seres que habitan él, no veo por ninguna parte lo que nos hace superiores a otras razas.

Empecé hablando de mi papá y terminé hablando de esto… Pero no me importa, nunca está demás defender tus ideales, no?


Besos a todos! Y gracias por los comentarios!

jueves, 18 de noviembre de 2010

Estúpida película

Como esta de paro mi facultad, he tenido más tiempo libre de lo que es sano. Así que reparto mi tiempo entre mis amigas, leer y ver películas. 

Con mis amigas, siempre disfruto mucho. Están muy locas, y cuando nos juntamos, es el manicomio. Generalmente, hablamos, fumamos, tomamos mate y hablamos un poco más. Siempre hay un nuevo cuento -o chisme-, siempre hay anécdotas y cosas que decir. 

Cuando estoy sola, leo. De último he quedado enganchada con la Saga de los Juegos del hambre, de Suzanne Collins. Está muy MUY bueno, de verdad lo recomiendo. Yo voy por el segundo, la mitad... Y aunque lo he dejado de lado un poco, quiero seguirlo leyendo. 

También, a veces veo películas. No es que yo sea romántica.... Pero me gustan las películas de romance. Sobretodo cuando hay humor de por medio. Sin embargo, por cosas del destino, terminó cayendo entre mis manos "Paranormal Activity"... Y diije "Ok, por qué no?".... Grave error




No soy de películas de terror. No me gustan y punto
. Si, soy cobarde, y? O sea, cobarde cuando me quedo sola porque para otras cosas soy más lanzada. Hay una araña, la mato. Una serpiente, lo toco. Un perro, bailo con él. ¿Lanzarse de un puente en benji? Muerta de la risa lo hago, pero aún no he tenido el chance. Me meto en aguas profundas, escalo rocas, me monto en árboles, salvo a los huérfanos del incendio.......... Pero déjenme sola luego de haber visto una película de terror y huiré como una nena llorona. 

No me gustan! No lo puedo evitar! Yo duermo arropada desde la cabeza a los pies. Y soy de las que cuando escuchan algún ruido extraño cierra los ojos y empiezo a cantar el padre nuestro. Me llaman la atención las películas, pero no las veo porque luego no puedo dormir. Despés de ver el aro, pasé un raaaato viendo manos en pocheras de agua grandes... Imagínense.

Ayer, me armé de valor y metí en la pc el dichoso DVD. Ok, todo bien. Pensé "Esto es un pan". Es más, la película termino y estaba yo pefecta! Incluso musité un "mierda de película" porque de verdad me imaginaba algo mas "Necesitaré una lobotomía para olvidar esta cosa tan horrible". Y no fué así. Lo que más me dió miedo fué cuando la gente dormía y la sábana se cayó sola. 

Eso es de día. De noche, fué lo peor. 

Me puse a leer, y a cada rato bajaba el libro y veía debajo de la cama. Me moría de sed porque no me atrevía a ir a la cocina toda oscura. Puse la radio porque me siento más acompañada. Al final, terminé dormida a las 6 de la mañana, y con la luz prendida. 

Creo que no pondré a prueba otra vez mi coraje nocturno. Si esa película es mala y me dió miedo, no puedo me puedo con alguna que de verdad meta terror. Todavía no puedo dormir sola. 
De todas formas, por si acaso, y para la posteridad..... ¿Alguno sabe de alguna película de terror buena buena??

Besitos!

PD: Betzabé, gracias por seguirme! Eres la numero 2!!! No sé por qué no puedes comentar, quizá sea algo temporal. Un beso!

sábado, 13 de noviembre de 2010

El idiota y la idiota

Nunca me he enamorado.

En serio. Y eso que ya estoy mayorcita (todo lo mayor que los 20 años pueden ser).
Pero he querido, y me han gustado chicos. Y mucho! Por año, me gustan unos 3 chicos (es un aproximado, no siempre es así). De los cuales, 2 se me declaran, de los cuales 0 tienen algo conmigo. El otro que queda, es el que no me para (o no me da bola, como dicen en otras partes).

Y eso otro, el que no me para, es el que más me gusta. Llámenlo masoquismo, pero me pasa.

El de este año, (pongámosle... Mario), es mayor que yo por unos 3 años. Ya es graduado, y me encantaaaaaaba. Peeero, no le gusto. No sé por qué, pero no le gusto. Y me he esforzado, pero nada. Nos escribimos al cel por un tiempo (durante el cual, las 10 veces que lo hicimos, 8 le escribí yo), pero no pasó más de ahí. Yo le dije que me gustaba (si, la cagué), y ¿que hizo él? Me dijo que era muy pronto, que yo iba muy rápido.


Por lo que sé, esta pobre excusa la ponen los hombres cuando una chica no le gusta. Así que lo entendí, por fin. Yo no le gustaba, y punto. No había más nada que hacer. Se perdió la plata. Game over. No le escribí más, él tampoco a mi. Y lo veía únicamente cuando él iba a visitar a un familiar mío (que de ahí lo conozco, por medio de este familiar), y no pasábamos más allá que de una linda plática amistosa.

Y el muy desgraciado me trataba como si nada! Como si jamás yo le hubiese dicho que me gustaba... Me trataba como una amiga más cuando yo lo que quería era agarrarlo por el cabello y plantarle un buen beso. Lo odié. En serio. Como se odia a la gente a la que quieres.... Pero no estoy segura si lo quise, pero se que me gustaba muchísimo.

El punto al que quiero llegar es que... eso pues. Yo que nunca me emperro con alguien me vengo a emperrar con el que no me para. Y eso me mata. A Mario ya lo odié, ya lo lloré, ya me lo comí, ya lo escupí. Pero no lo olvidé.

Es un hecho que "Lo que quiera que sea que tengas que perseguir, va a huir".... Y eso pasó. Pensé que lo había superado... Pero hoy me di cuenta que no cuando mi primo comentó que Mario podía venir. Me puse fría. La perspectiva de verlo me hizo sonrojar y todo. Ash, lo odio. Es un idiota.

Es un idiota. Por no pararme bolas, por tratarme como si nada, por reíse como ríe y por ser como es. Y yo, idiota también porque no lo dejo ir, porque no lo olvido. Me molesta conmigo! Quiero decir, no me pudieron gustar los que si querían conmigo? Los que sí me quisieron?

Loodioloodioloodioloodioloodioloodioloodio....


Pero sé que cuando lo vea, se me va a olvidar que "lo odio", y el corazón me va a saltar como imbécil. 

Idiota él por no quererme, idiota yo por no olvidarlo.


Tipico. Si no es así no soy yo.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Como presentación....

Ejem, ejem... Se supone que debería presentarme.

Hola, soy Lucia. Estoy por la escalera de los 20 años. Estudio para matar gente, perdón, curar gente. Y me gusta leer. No, miento. AMO leer. Si existe algo como la lectura complusiva, pues eso tengo.

Soy algo complicada... Y por eso, es complicado describirme. Asi que poco a poco me iré describiendo, y me irán conociendo. Y no porque me las quiera dar de interesante (ok, tal vez un poco)... Sino porque a estas alturas de la vida me sigue costando decir quien soy. Pero tengo cosas claras! (ves, mamá? No estoy tan perdida):

1. Me gusta lo que estudio.
2. Me gustan los animales, y odio a quienes los maltratan.
3. Creo que soy adicta al café (uffff... lo dije. Me siento mejor).
4. Soy inconstante por naturaleza. Y distraida.
5. Aunque sea distraida, soy muy detallista. Y lo veo toooodooo.... Y me fijo en toooodoooo, pero me quedo callada, o me hago la loca, que es casi lo mismo.
6. SIEMPRE tengo que escuchar música. Y mis gustos son más variados que las parejas de Paris Hilton (menos el vallenato, y bachata, y el rock muuuy pesado. y otros).
7. No echo chistes. No tengo cosquillas.
8. Soy muy de familia.
9. Y soy tan cambiante que... Bueno, soy cambiante y punto.
10. Y otras cosas, muchas cosas que ahorita me da flojera poner (y que harán que el halo de misterio perdure).

¿Y por qué un blog?

Porque se me cansó la mano de escribir en un cuaderno (y porque mi hermana menor ya sabe todos los escondites del mismo). Porque mi cerebro está cansado de guardar cosas que no le contaría a nadie más. Y porque todos tenían un blog....

Y ya, me iré paseando por sus blogs esperando que tengan cosas más interesantes que contar que yo.

Besos!

Pronto sabrán de mi.